Web3: ¿Recuperar Internet o simplemente más ruido?

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En la quinta Cumbre Web3 la conversación se puso seria. No sobre los precios de las criptomonedas. No memes de Bitcoin. Los organizadores lo llamaron “el festival por la libertad digital”. Pero el verdadero tema era más pesado. ¿Puede la tecnología descentralizada realmente hacer frente a las grandes tecnologías?

Estos gigantes tienen el control de los datos, la inteligencia artificial y toda la economía digital.

Web3 promete una salida. Una Internet donde los usuarios realmente sean dueños de sus vidas digitales. Suena bien, ¿no?

“Menos confianza, pero más verdad” se convirtió en un tema clave aquí. Ya no confiamos en las instituciones. Esa confianza se está desmoronando. Pero tal vez podamos construir sistemas que verifiquen los hechos en lugar de confiar en la fe ciega. Desarrolladores, economistas, activistas… todos se sentaron y se preguntaron cómo blockchain podría cambiar las reglas de propiedad.

El valor de sus datos

Bill Laboon trabaja en operaciones técnicas para la Fundación Web3. Señala una realidad brutal.

Los datos personales son caros. Muy caro.

Estima que una persona genera 162.000 dólares (140.000 euros de valor a lo largo de su vida digital. Se regala todo ese valor. A las empresas. Sin saberlo. ¿Y con el aumento de la IA? Eso empeora las cosas.

“El peligro de la IA a menudo son los datos que obtiene de usted. No queremos que conozca su información particular”, dijo.

Es espeluznante, ¿verdad? Las máquinas aprenden demasiado.

¿Poder para el pueblo? ¿O señores feudales?

Luego está Yanis Varoufakis. Ex ministro de finanzas griego, economista y escritor. Él ve un problema más profundo. Se trata de quién controla la infraestructura de la sociedad.

A la situación actual la llama “tecnofeudalismo”. Unos pocos gigantes tecnológicos ostentan un poder sin precedentes. Son los nuevos señores del señorío, pero con servidores.

Cree que la democracia es la única solución.

“Todo régimen político que sea insostenible… sólo puede mejorarse mediante la acción democrática”.

No cree que la tecnología por sí sola nos salve. Se muestra escéptico con que Web3 supere a las grandes tecnologías. Quizás la tecnología sea útil, claro. Pero no es la varita mágica que necesitamos.

Construyendo algo diferente

Joshua Dávila piensa lo contrario. Fundó The Blockchain Socialist. Quiere utilizar blockchain para la solidaridad, no para la especulación.

Los primeros Web3 prometían todo y luego fueron devorados por la codicia. Pero Dávila ve un camino para economías alternativas. Bancos cooperativos. Cooperativas de crédito locales.

Quiere fusionar estas cosas utilizando aplicaciones blockchain.

“La idea es que tengas un lugar donde el dinero generado por tus intereses se destine a lo que apoyas”.

Suena radical. Suena como una elección real.

El camino por delante

La IA se está acelerando. La carrera por el control de la infraestructura digital ha comenzado. Tanto los amantes como los que odian la Web3 ven la descentralización como una forma de traspasar el poder.

La pregunta es simple pero difícil. ¿Puede la tecnología realmente redistribuir ese poder? ¿O simplemente crea nuevos tipos de desigualdad?

Quizás nunca lo sepamos hasta que sea demasiado tarde. O tal vez, sólo tal vez, la próxima generación se dé cuenta.