Un vídeo de amplia circulación que muestra la muerte a tiros de Renee Good, de 37 años, por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis se ha convertido en un punto focal en los medios de comunicación y los mensajes políticos hiperpartidistas. El incidente, que ocurrió poco después de que funcionarios federales enviaran agentes a Minnesota tras acusaciones no verificadas de fraude a la asistencia social, ha sido enmarcado por figuras de derecha como un acto de “terrorismo interno” por parte de Good.
La narrativa impugnada
El núcleo de la controversia gira en torno a un clip granulado y de baja calidad compartido por Donald Trump en Truth Social. El vídeo, aparentemente capturado desde una posición elevada con vistas obstruidas, muestra los momentos previos al tiroteo. Trump y otras voces conservadoras afirman que Good intentó “violentamente” atropellar al agente de ICE, enmarcando el tiroteo como defensa propia. Sin embargo, múltiples videos desde diferentes ángulos contradicen esta narrativa.
Las imágenes de los testigos muestran a agentes de ICE acercándose al vehículo de Good, uno de ellos visiblemente intentando abrir su puerta y ordenándole que saliera. El agente disparó tres tiros al auto antes de que Good acelerara, según un análisis del metraje del New York Times. El agente parece filmar a Good en su teléfono antes de disparar su arma.
La difusión de información errónea
A pesar de la creciente evidencia contradictoria, el clip de baja calidad ha ganado terreno como “prueba incontrovertible” para las audiencias de extrema derecha. Megyn Kelly compartió el video repetidamente en X, mientras que la cuenta Libs of TikTok lo amplificó con retórica incendiaria. La viralidad del clip subraya una tendencia más amplia: en una era saturada de información errónea, incluso las imágenes borrosas y muy editadas pueden servir como combustible para la propaganda.
El incidente también impulsó intentos de “desenmascarar” al agente de ICE utilizando herramientas de inteligencia artificial, y algunos usuarios de X intentaron utilizar el chatbot Grok de Elon Musk para identificarlo. Estos esfuerzos, combinados con la circulación de imágenes falsas generadas por IA, resaltan el papel cada vez mayor de la IA generativa a la hora de exacerbar la desconfianza y la confusión.
Ecos de George Floyd
La controversia evoca paralelismos con el asesinato de George Floyd en 2020, capturado en el teléfono celular de un transeúnte y que desencadenó protestas generalizadas. Sin embargo, a diferencia de las imágenes claras y gráficas de la muerte de Floyd, el tiroteo de Good está enmarcado a través de imágenes deliberadamente oscurecidas y manipuladas. Esta diferencia apunta a un cambio clave: la utilización de material de baja calidad y editado selectivamente como arma para imponer narrativas preferidas en lugar de exponer la verdad.
El incidente no se trata de aclarar hechos; se trata de aprovechar la ambigüedad para reforzar sesgos preexistentes.
La insistencia de la administración Trump en el vídeo borroso como prueba, a pesar de sus defectos, ejemplifica esta dinámica. El incidente sirve como un claro ejemplo de la facilidad con la que los medios visuales pueden distorsionarse para adaptarse a las agendas políticas, erosionando los ya frágiles cimientos de la realidad compartida.
