La inteligencia artificial (IA) no está preparada para simplemente eliminar puestos de trabajo como muchos temen. En cambio, un nuevo informe de Anthropic revela que es más probable que la IA remodele la forma en que se realiza el trabajo, con distintos efectos según el rol. Este panorama matizado contrasta con predicciones anteriores, incluidas las del propio director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, quien una vez sugirió que la IA podría eliminar la mitad de todos los puestos administrativos de nivel inicial.
Más allá de la simple automatización: las “primitivas económicas”
El estudio va más allá del seguimiento del uso de la IA para analizar cómo se utiliza. Los investigadores antrópicos han introducido “primitivos económicos”: un conjunto de métricas diseñadas para evaluar los tipos de tareas delegadas a la IA, su dificultad, el nivel educativo requerido para activar la IA e interpretar su resultado, la autonomía otorgada al sistema y su confiabilidad. El objetivo es proporcionar una perspectiva más clara para comprender los efectos económicos de la IA.
Integración creciente de IA, pero distribuida de manera desigual
El informe muestra que el 49% de los trabajos ahora implican asistencia de IA en al menos el 25% de las tareas, un aumento del 13% desde principios de 2025. Los datos provienen del análisis de más de dos millones de conversaciones anónimas con el asistente de IA de Anthropic, Claude. Sin embargo, la integración no es uniforme. Actualmente, la IA se utiliza con mayor frecuencia para tareas altamente calificadas como la codificación, lo que indica que los empleos con educación superior se están viendo afectados primero.
La IA puede mejorar y descalificar a los trabajadores, eliminando las tareas más exigentes de algunos roles y simplificando otros.
Disparidades globales en la adopción de IA
El uso de la IA difiere significativamente entre países. Las naciones más ricas dependen más de la IA tanto para aplicaciones laborales como personales, mientras que los países de bajos ingresos priorizan el uso educativo. Esto refleja distintas etapas de adopción: las economías más pobres ven la IA como una herramienta de aprendizaje, mientras que las naciones más ricas la integran más ampliamente en la vida diaria.
“La disposición de los usuarios a experimentar con la IA y si los formuladores de políticas crean un contexto regulatorio que promueva tanto la seguridad como la innovación determinarán cómo la IA transforma las economías”.
Automatización versus aumento: un cambio en la dinámica
El estudio también examinó si las personas utilizan la IA para automatizar completamente tareas o para aumentar su propio trabajo. Si bien la automatización (por ejemplo, la traducción automática) sigue siendo común, más de la mitad (52%) de las conversaciones relacionadas con el trabajo implican un aumento colaborativo, donde la IA ayuda pero no reemplaza la aportación humana. Sin embargo, esta proporción está disminuyendo, lo que sugiere un posible cambio hacia casos de uso más automatizados.
Problemas de confiabilidad: el control humano sigue siendo crucial
El informe destaca que la IA tiene dificultades con tareas complejas. A medida que aumenta la dificultad, su tasa de éxito disminuye, lo que requiere supervisión y corrección humana. Las estimaciones anteriores asumían que las tareas de IA tenían éxito siempre que se aplicaban, pero estos nuevos datos sugieren que las ganancias de productividad son más modestas de lo que se pensaba inicialmente.
Esto es crucial porque sobreestimar las capacidades actuales de la IA puede generar expectativas poco realistas y una planificación económica defectuosa.
El panorama más amplio
Esta es la cuarta versión del índice económico de Anthropic, que rastrea la integración de la IA en la fuerza laboral. El informe subraya que comprender cómo se utiliza la IA es tan importante como medir su adopción. En última instancia, el futuro del trabajo dependerá de la facilidad con la que las personas experimenten con la IA y de si los formuladores de políticas fomentan un entorno que equilibre la seguridad con la innovación.





























