La dieta estadounidense está experimentando un cambio significativo, impulsado por nuevas directrices federales, tendencias de salud en aumento y comportamientos de consumo en evolución. Liz Dunn, autora del boletín Consumed, describió recientemente siete predicciones clave sobre cómo comerán los estadounidenses en 2026, que van desde un aumento en el consumo de proteínas hasta los desafíos que enfrentan las grandes empresas alimentarias. Estos cambios no se refieren sólo a elecciones individuales; están remodelando toda la industria alimentaria.
Predicción 1: La obsesión por las proteínas continúa
La proteína ya está en todas partes (en yogures, palitos de carne e incluso gofres) y su dominio no hará más que crecer. La demanda se ve impulsada por la asociación de las proteínas con el fitness, la fuerza y, ahora, mayores recomendaciones federales. Los supermercados se han adaptado a esta tendencia y los consumidores seguirán priorizando los alimentos ricos en proteínas como piedra angular de sus dietas.
Predicción 2: Las bebidas ricas en azúcar prosperarán a pesar de los problemas de salud
Si bien es común avergonzarse del azúcar, la realidad es que muchos estadounidenses todavía anhelan las bebidas dulces. Cadenas como Dutch Brothers Coffee están prosperando con la venta de grandes bebidas azucaradas, y las empresas de comida rápida están innovando para ofrecer más de estos artículos de alta rentabilidad. Los consumidores que buscan indulgencia sin gastar mucho dinero impulsarán esta tendencia, mientras que las empresas capitalizarán los bajos costos de producción y los altos márgenes.
Predicción 3: El mercado de suplementos explotará
La industria de los suplementos, valorada en 70.000 millones de dólares, está preparada para un crecimiento aún mayor, impulsada por el movimiento “Make America Healthy Again”, que adopta los suplementos como una alternativa viable a la medicina tradicional. Los influencers y las redes sociales acelerarán aún más esta tendencia, ya que los consumidores confían en las recomendaciones de sus personalidades online favoritas. Esto marca un cambio hacia soluciones de bienestar autoguiadas.
Predicción 4: El panorama de la alimentación se dividirá en extremos
Las compras de alimentos están cada vez más polarizadas. Las tiendas de gama media están perdiendo terreno frente a tiendas de descuento como Walmart y Aldi, donde los consumidores priorizan grandes descuentos sobre la lealtad a la marca. Al mismo tiempo, tiendas de comestibles de alta gama como Erewhon se están expandiendo y atienden a aquellos dispuestos a derrochar en productos premium. Esta “reinvención en forma de V” refleja una brecha cada vez mayor en los hábitos de gasto de los consumidores.
Predicción 5: Los restaurantes darán prioridad a la “capacidad de Instagram”
Los restaurantes diseñarán cada vez más menús y decoración en torno al atractivo de las redes sociales. Un informe reciente de OpenTable encontró que el 77% de la Generación Z y el 79% de los millennials consideran el valor de Instagram o TikTok de un restaurante al elegir dónde cenar. Esto significa que los platos aptos para los virus y los interiores fotogénicos serán esenciales para el éxito.
Predicción 6: Los medicamentos GLP-1 obligarán a los restaurantes a adaptarse
La creciente popularidad de los medicamentos GLP-1, que suprimen el apetito, desafiará a los restaurantes a repensar el tamaño de las porciones. Se estima que uno de cada ocho estadounidenses ya usa estos medicamentos, por lo que las empresas necesitarán ajustar sus menús para mantener los ingresos a pesar de los pedidos más pequeños. Esta es una consecuencia directa de la evolución de las intervenciones médicas sobre el comportamiento del consumidor.
Predicción 7: Las grandes empresas alimentarias se enfrentan a un ajuste de cuentas
Las empresas de alimentos envasados están luchando por adaptarse al creciente escepticismo hacia los alimentos altamente procesados. El aumento de GLP-1 complica aún más la cuestión, ya que los consumidores pueden comer menos en general. Las grandes empresas alimentarias necesitarán repensar fundamentalmente su modelo de negocio para seguir siendo rentables en un mercado que valora cada vez más las opciones naturales y no procesadas.
En conclusión, la dieta estadounidense está entrando en un período de rápidos cambios. Estas tendencias reflejan cambios más profundos en los valores de los consumidores, los avances médicos y las realidades económicas, lo que obliga a la industria alimentaria a adaptarse o correr el riesgo de quedarse atrás. El futuro de la alimentación gira en torno a los extremos, la influencia de las redes sociales y un escepticismo creciente hacia los alimentos procesados tradicionales.
