Una importante asociación entre el fabricante de robots 1X y la firma de capital privado EQT pondrá hasta 10.000 robots Neo humanoides de 1X en lugares de trabajo en Estados Unidos, Europa y Asia durante los próximos cinco años. Este despliegue marca un paso significativo hacia una integración más amplia de robots con apariencia humana en industrias que enfrentan escasez de mano de obra y buscan ganancias de productividad.
El robot de 20.000 dólares entra en la fuerza laboral
1X llamó la atención por primera vez en octubre con pedidos anticipados de su robot Neo, con un precio de 20.000 dólares. Ahora, EQT facilitará la implementación de estos robots en las empresas de su cartera en sectores que incluyen fabricación, operaciones de instalaciones y atención médica. Los robots serán los mismos modelos que se ofrecen al público y funcionarán con los mismos sistemas de inteligencia artificial.
Está previsto que las pruebas piloto en EE. UU. comiencen en 2026, alineándose con el calendario de 1X para las entregas iniciales a los clientes. Los compradores potenciales pueden comprar Neo con un pago inicial de $200 o arrendarlo por $499 al mes. El robot mide 5’6″ y puede levantar hasta 154 libras, lo que demuestra capacidades en tareas domésticas como doblar la ropa y llevar la compra.
Limitaciones tempranas y promesas futuras
A pesar de sus capacidades, las demostraciones actuales muestran que el Neo requiere un operador humano remoto que use auriculares y controladores de realidad virtual, lo que significa que aún no es completamente autónomo. 1X afirma que los robots se entregarán con autonomía básica y mejorarán mediante el uso continuo. Esto pone de relieve un punto crucial sobre la robótica en sus primeras etapas: muchos modelos avanzados todavía dependen de la supervisión humana.
Por qué esto es importante: mano de obra y automatización
El acuerdo EQT se presenta como una solución a la escasez de mano de obra, una preocupación creciente en muchas industrias. El socio principal de EQT Ventures, Ted Persson, afirmó que el objetivo no es reemplazar a los trabajadores, sino “darles superpoderes” a través de asistencia robótica. Esta retórica es común a medida que la automatización se vuelve más sofisticada. Si bien sus defensores hacen hincapié en los aumentos de la productividad, el impacto a largo plazo sobre el empleo sigue siendo una cuestión clave.
El panorama competitivo
1X no está solo en la carrera de robots humanoides. Empresas como Amazon (que ya utiliza robots en los almacenes), Unitree, Apptronik, Boston Dynamics y Tesla también están desarrollando sistemas similares. El rápido progreso en la IA está acelerando esta tendencia, lo que sugiere que la adopción generalizada de la robótica es cada vez más probable.
Los detalles financieros del acuerdo EQT siguen sin revelarse, pero la medida subraya una creciente confianza en la viabilidad comercial de los robots humanoides. A medida que la tecnología madure y los costos disminuyan potencialmente, estas máquinas podrían convertirse en un elemento básico en los lugares de trabajo e incluso en los hogares de todo el mundo.






























