El director ejecutivo de Superhuman (anteriormente Grammarly), Shishir Mehrotra, se sentó para una tensa entrevista para discutir la controvertida función de “Revisión de expertos” de la compañía, que utilizaba los nombres de figuras prominentes, incluidos periodistas y autores, sin su consentimiento para generar sugerencias de escritura impulsadas por IA. La discusión, dirigida por Casey Newton de The Verge, profundizó en el proceso de toma de decisiones detrás del lanzamiento y posterior eliminación de la función, así como en las implicaciones más amplias de la invasión de la IA en el trabajo creativo.
La característica y la reacción
Mehrotra reconoció la indignación provocada por Expert Review, que incluía nombres como Casey Newton, Julia Angwin e incluso Bell Hooks, con marcas de verificación que implicaban algún tipo de respaldo oficial. Si bien la función tuvo una participación mínima de los usuarios, provocó una rápida reacción que culminó en una demanda colectiva. Mehrotra se disculpó pero defendió las intenciones del equipo, alegando que estaban intentando cerrar la brecha entre los usuarios que buscan comentarios de nivel experto y los expertos que luchan por mantener conexiones directas con sus audiencias.
“La característica no era una buena característica. No era buena para los expertos, no era buena para los usuarios. Era una característica bastante oculta… Podemos hacerlo mucho, mucho mejor”.
La lógica del equipo giraba en torno a la idea de que los usuarios querían asistencia de IA que reflejara la tutoría del mundo real: un gerente de ventas que brindara comentarios, un agente de soporte que ofreciera asesoramiento contextual. Sin embargo, esta visión chocó con las preocupaciones éticas de utilizar nombres de personas sin permiso.
Toma de decisiones en Superhuman
Mehrotra describió el proceso de toma de decisiones de Superhuman como basado en solicitar retroalimentación diversa para evitar el pensamiento grupal, haciendo referencia a un ritual de la empresa llamado “Dory y Pulse”. Sin embargo, admitió que la posibilidad de una reacción violenta por el uso no autorizado de nombres aparentemente no surgió durante las discusiones internas. El equipo creía que la característica sería vista como una atribución en lugar de una suplantación, dado el claro vínculo con las obras originales.
Superhuman emplea aproximadamente a 1.500 personas; La decisión de lanzar Expert Review la tomó un pequeño equipo formado por un director de producto y algunos ingenieros.
El futuro de la integración de la IA
La conversación más amplia giró hacia la ambición de Superhuman de integrar la IA a la perfección en los flujos de trabajo de los usuarios, en plataformas como Google Docs, Slack y aplicaciones móviles. Mehrotra argumentó que su punto fuerte radica en la ubicuidad, que proporciona una experiencia de IA consistente independientemente de la herramienta que se utilice. La nueva plataforma de la compañía, Superhuman Go, tiene como objetivo capacitar a otros para que creen agentes de IA que funcionen de manera similar a Grammarly, expandiendo efectivamente su huella de IA.
La cuestión financiera
Cuando se le presionó sobre una compensación por usar su imagen, Mehrotra evitó una respuesta directa. Reiteró la importancia de la atribución cuando se utiliza el trabajo de alguien, pero trazó una distinción entre atribución y suplantación, defendiendo Expert Review como una forma de atribución en lugar de una imitación maliciosa. Sugirió que la empresa cree que la demanda es infundada.
La entrevista concluyó con un duro intercambio sobre la compensación financiera, dejando sin resolver la cuestión de si Superhuman pagaría por el uso no autorizado de las identidades de las personas.
Conclusión: La entrevista destacó el impulso agresivo de Superhuman para incorporar la IA en todas las facetas del trabajo digital, al tiempo que expuso las áreas grises éticas de aprovechar las marcas personales sin consentimiento. El incidente sirve como advertencia sobre el rápido despliegue de herramientas de inteligencia artificial y la necesidad de límites más claros en torno a la propiedad intelectual y la identidad personal en la era de la tecnología generativa.





























